Tu idea traducida en un espacio

Primeros acercamientos con nuestro cliente

De primera instancia y fundamental es conocer los objetivos del cliente, el arquitecto trabaja a partir de la idea inicial y el termina de darle forma de acuerdo a su experiencia.

Cada cliente, persona y arquitecto tiene ideas diferentes que de una u otra resultan algo asombroso si es bien trabajado.

El diseño del espacio comienza con etapas a seguir del “Proceso de diseño arquitectónico” siendo la base del proyecto junto con los estudios considerados para conocer más al cliente, siendo de importancia y primordial para avanzar. 

Esta valiosa información parte de juntas, visitas al lugar y pláticas con el interesado de la obra para llegar a algo pensado por y para el usuario.

La idea principal del cliente debe ser lo más importante para el arquitecto, ya que él debe trabajar sobre ello; conocer sus preocupaciones y espacios que le interesa conservar y los que no, implicando las necesidades básicas, además que nos da una vista de funcionalidad, orientando a que es lo que mejor le agrada, le funciona y los espacios más utilizados.

Todo para llevarnos a un resultado, una idea traducida a un espacio funcional.